Reducción de costos.



Las empresas pueden vivir en la eterna búsqueda de reducción de costos, lo cual es positivo porque la meta es mejorar la rentabilidad y productividad. El problema está en los métodos que siguen para lograrlo. No basta con tener la intención, hay que conocer los procesos de nuestra área al mando, estudiarlos con detenimiento y así generar soluciones certeras.

Se ha preguntado si realmente está haciendo lo correcto, si esos ahorros son significativos, si cada acción le lleva a beneficios de largo plazo. Todas las decisiones que tienen como fin capturar ahorros deben ser bajo previo análisis de los gastos reales.

No hay que concentrarse solo en el precio más bajo, puede salir más costoso si no toma en cuenta todo lo que involucra en los temas de traslado, almacenaje, impuestos, calidad, personal de manipulación. Puede convertirse en una solución inmediata y al mismo tiempo la sentencia de fracaso a largo plazo.

Hay un error muy común entre las empresas en la búsqueda de aminorar sus costos; que es cortar servicios sin impacto de gran escala. El desespero puede llevarlos a irse por la solución que se cree más obvia. Comenzar a prescindir de servicios que no son realmente el problema de gasto. Ejemplo: un fabricante y comercializador de instrumentos musicales decide eliminar la compra de jabón de baño para sus oficinas ¿Es verdaderamente esto un ahorro?, despedir empleados ¿sabe realmente si el problema está en su gestión?, eliminar incentivos al personal ¿se pensó en el impacto de productividad que puede generarse en ellos?

Tomar decisiones sin bases sustentables de sus gastos es el principio de la cadena de errores, que no podemos permitir. Si realmente no conoce en que se gasta el dinero, quien compra, cuanto se paga, si hay gastos duplicados o los beneficios de sus contratos vigentes está yendo por un camino a ciegas.

Lo más acertado es la ejecución de un análisis detallado y categorizado; que pueda determinar la relevancia financiera de cada elemento y su impacto dentro de la empresa; para capturar las verdaderas oportunidades que brinda tener visibilidad de sus procesos. Recuerda que aquello que nos fue útil hoy, quizás mañana es perdida.

Cuando pensamos en reducción de costos debemos asociarlo a un acto de prevención continua, para poder aplicar estrategias exitosas de optimización que se traduzcan en ahorros notables.

La cartera de proveedores tiene mucho que ver en el resultado final de los gastos. Es una obligación conocer los contratos a los que estamos atados y a los que podemos acceder, para asegurar una demanda interna efectiva. Manejar con claridad las ventajas, descuentos, tiempos de entrega y riesgos de cada transacción. Es recomendable que personas con conocimiento en el tema verifiquen con detalle los aspectos antes mencionados y así aprovechar todas las oportunidades que no vemos, por el vaivén de las ocupaciones diarias. Tenga en cuenta que si ahorra en compras y servicios, se incrementarán las ganancias de su Estado de Resultado.

Una vez que analiza y detecta esas brechas de consumo, hay que solucionar. Esto puede dirigirle a redefinir los procesos o la empresa. Es importante estar abierto a los cambios que un análisis puede dejarnos. Sustituir al personal, prescindir de alguna gerencia, creación de nuevos procesos automatizados… Las posibilidades son amplias.

 

Conseguir ahorros puede tornarse complejo, si no poseemos el tiempo entre tantas responsabilidades diarias. El apoyo de terceros puede ser la mejor influencia para localizar los “puntos ciegos” de sus procesos y hallar las soluciones que tanto busca.

Podemos concluir que el éxito de la reducción de costos está en el conocimiento de sus gastos, el análisis y la ejecución de estrategias. Hay un mundo infinito de soluciones para capturar esos anhelados ahorros, así que siempre es buen momento para comenzar.

                               

“Un centavo ahorrado es un centavo ganado” – Benjamin Franklin

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *